Recomendaciones de libros dirigidas al público general y especializado
Peter Burke
Raymond Klibansky, Erwin Panofsky y Fritz Saxl
John Berger
Michel Onfray
James Elkins
Jorge David Escalante Muñoz
Eugenio Nkogo Ondó
Clarissa Pinkola Estés
Paco Calvo
Henri Bergson
Paola Caridi
Umberto Eco
Alberto Manguel
Delphine de Vigan
Perry Anderson
Hannah Arendt
Carlos Javier González Serrano
Rogelio Laguna y Marlon De Ita Ley (coord.)
Ester Girao
Ester Girao
La actividad filosófica no se ubica, solamente, en el plano del conocimiento intelectual, sino en la esfera de la identidad personal y el mundo. Es un proceso cuya finalidad radica en aumentar nuestro ser, en hacernos cualitativamente mejores como humanos. Por eso, es importante tener en cuenta el valor terapéutico de la filosofía, porque su ejercicio es transformador.
El libro que os proponemos no se anda con rodeos: la filosofía cura. ¿Y de qué nos cura? De las heridas del alma y del mundo. El filósofo
Francesc Torralba nos acompaña a través de sus páginas en un interesante camino terapéutico en el que nos invita a reflexionar sobre el nihilismo, la libertad, la relación con los otros o la aceptación de uno mismo, para acabar proponiéndonos el ejercitarnos en algunas prácticas sanadoras como la decisión, el asombro o el sosiego, todo ello de la mano de algunas de las voces más destacadas de la historia de la filosofía.
No os lo perdáis.
Lucía Carolina Fernández Jiménez
Un diálogo muy enriquecedor entre un médico y un filósofo sobre la enfermedad, el sufrimiento, el cuidado y la muerte.
¿Cuál debe ser el objetivo de la medicina? ¿Cómo debe el médico recibir al paciente? ¿Qué papel juega la atención, la mirada y el respeto del médico en el proceso de sanación? ¿Cómo enfrenta la medicina la muerte? ¿Qué relación hay entre sanación y sentido de la vida? Para contestar a estas y otras otras preguntas se necesita una profunda reflexión sobre qué es la persona que solo la filosofía puede ofrecer.
Con una lucidez maravillosa el médico Serge Daneault nos habla de los límites que ha encontrado en los estudios médicos y de cómo la filosofía le ha llevado a comprender mucho más de su labor.
Un libro interesantísimo que cualquier persona puede disfrutar y que, sin duda, los profesionales de la salud deberían tener entre sus lecturas obligatorias.
Recuperemos la función terapéutica de la filosofía y atrevámonos a hacer la pregunta por el sentido de la vida.
Lucía Carolina Fernández Jiménez
Leer este libro es terapéutico, y lo es porque nos permite aceptar el dolor, porque admite que estar triste no es estar enfermo, porque nos permite tomar distancia del cansino y exigente imperativo del "sé feliz" al que la sociedad nos arrastra.
Una vez más, la lucidez de Byung-Chul Han para analizar la sociedad contemporánea (como ya ha hecho en títulos tan conocidos y sugerentes como "La sociedad del cansancio", "La crisis de la narratividad" o "No cosas") nos permite comprender los crueles entresijos de una sociedad solamente enfocada en conseguir individuos productivos, y esta vez, en "La sociedad paliativa", pone el acento en la fobia al dolor que ha desarrollado y sus perversas consecuencias: individuos hiper vulnerables que buscan la anestesia permanente mediante la medicalización constante o el entretenimiento vacío. Pero hay más consecuencias negativas, ya que no solo se niega el sentido del mínimo dolor propio (negando la evidencia de que la vida a veces duele o que incluso hay dolores que purifican) sino que el colmo de la perversión está en la no aceptación del dolor del otro, convirtiéndonos en individuos aislados y egoístas que desconocen la empatía y rechazan la compasión. El resultado de todo esto es que el dolor de los demás nos resulta cada vez más ajeno e irritante.
Sin embargo, no se trata de tirar la toalla ante tal panorama, sino que el libro de Han más bien actúa como una advertencia: la de no seguir en esa línea, la de aceptar el sufrimiento en lo que tiene de connatural, la de comprender que la vida humana solo puede ser indolora al precio de dejar de ser humana. Si comprendemos esto estaremos en el camino correcto porque caminaremos juntos hacia el cuidado mutuo.
Lucía Carolina Fernández Jiménez
Lucía Carolina Fernández Jiménez
Juan Pimentel
Daniel Hofstadter
Carlo Ginzburg
Johan Huizinga